La era del BIG DATA

internet de las cosas

Internet de las Cosas es la “infraestructura mundial de la sociedad de la información, que ofrece servicios avanzados interconectando cosas (físicas y virtuales) utilizando las tecnologías de la información y la comunicación compatibles existentes y en evolución”, según el artículo ‘Internet de las cosas – Máquinas, empresas, personas, todo’ de la UIT.

 

Este tipo de tecnología está transformando la forma en que nos comunicamos, cómo vivimos, la manera de hacer negocios y, por supuesto, los lugares de trabajo. Estas tecnologías generan una importante ventaja competitiva y productiva al momento de trabajar. Así mismo, premian la flexibilidad en el trabajo, realizando actividades laborales desde cualquier lugar y en cualquier momento.

Cuando hablamos de Internet de las Cosas en los lugares de trabajo estamos hablando de eficiencia, donde los espacios laborales se adaptan a las dinámicas de las personas y permiten automatizar algunas actividades empresariales. Por ejemplo, la detección de entrada y salida de personal en espacios de oficinas, el tiempo de permanencia en un puesto de trabajo, los espacios de cafetería o de reunión; más que vigilancia, el IoT en el ámbito laboral permite saber cuál y cuánto es el uso real que se le están dando a los espacios, información que le permite a un gerente la posibilidad de replantear la forma en que tiene organizada una oficina y de paso considerar implementar horarios flexibles, teniendo en cuenta la actividad laboral que se genere en un periodo determinado.

Las molestias que a veces supone reservar o buscar una sala de reuniones se acaban con el IoT, el solo hecho de ubicarme en un espacio genera en el sistema la información de que ya se encuentra reservado, evitando la molestia para otras personas de recorrer todo un edificio en busca de una sala desocupada.

Todos estos aspectos que parecen futuristas se han ido incorporando de a poco a los lugares de trabajo con el objetivo de mejorar la eficiencia en las organizaciones y ahorrarles tiempo a los trabajadores.

Empresas que conocen muy bien cómo están invirtiendo sus recursos y cómo pueden hacer un uso más provechoso del mismo; trabajadores que mejoran su productividad, identificando cómo ahorrar tiempo; así es como el Internet de las Cosas aporta a los escenarios laborales, ahorrando tiempos cortos que, sumados en el día o la semana, generan un impacto positivo en la distribución efectiva del tiempo y los recursos


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